¿Cuántas planillas usás para gestionar una obra?
Si cada etapa vive en una planilla distinta, la empresa siempre decide con atraso.
Sillar une cómputo, APU, presupuesto y ejecución en un flujo técnico continuo. El presupuesto deja de ser un PDF que se pierde y pasa a ser la base desde la que dirigís la obra y sabés, en todo momento, si te está dando ganancia.
La mayoría de las constructoras chicas todavía presupuestan en un archivo, compran desde otro, siguen la obra por WhatsApp y certifican a mano. Ahí es donde empieza el desvío.
Si cada etapa vive en una planilla distinta, la empresa siempre decide con atraso.
Si la respuesta tarda más de unos minutos, no estás controlando la obra: la estás persiguiendo.
Si no lo está, presupuestás por un lado, ejecutás por otro y cobrás con una tercera versión.
Sillar no empieza en la administración. Empieza en la lógica técnica de la obra y llega hasta el certificado sin volver a cargar la misma información.
Cómputo horizontal, vertical y hormigón con estructura real de sectores, ambientes y elementos. Los metros dejan de vivir en una nota aparte y pasan directo al sistema.
Cada ítem se compone con materiales, mano de obra, costos sociales y ART. Cuando cambia un costo, se actualiza desde el origen y el impacto queda claro.
Rubros, subrubros e ítems organizados en una versión única para todo el equipo. Lo que ve el cliente en PDF sale del mismo lugar que usan compras, planificación y control.
Lo ejecutado, lo certificado y lo pendiente viven en el mismo flujo. El cierre mensual deja de ser una reconstrucción manual y pasa a ser una salida natural del sistema.
Separado en tres capas para que el dueño vea rápido dónde empieza el valor: técnica, ejecución y control. Y con una línea comercial separada para desarrollos.
Módulos horizontal, vertical y hormigón con detalle suficiente para que el costo nazca de una base sólida y no de un cálculo aislado.
Cada análisis une materiales, mano de obra, costos sociales y ART para que el margen no dependa de memoria ni de copiar fórmulas viejas.
Versiones por cliente, estructura por rubros y un árbol de ítems que después sigue vivo durante la ejecución.
La planificación deja de ser un archivo aislado. Las actividades nacen del presupuesto aprobado y se siguen con criterio de obra.
Tareas operativas vinculadas a partidas o libres, con estado claro y menos dependencia de conversaciones que después nadie puede reconstruir.
Órdenes, cotizaciones y seguimiento de compras organizados por obra para cortar la dispersión entre mensajes, notas y planillas.
El certificado sale del mismo circuito con el que ejecutaste la obra. Menos retrabajo, menos errores, más claridad para cobrar.
Una lectura rápida del estado general, financiero y comercial de la empresa. Lo suficiente para decidir sin esperar reportes armados a mano.
Visión de saldos y movimientos para que la obra no quede separada de la caja real de la empresa.
Presupuestos enviados, vistos, observados o aceptados en una sola vista para no perder negocio mientras dirigís la operación.
Sillar puede ordenar emprendimientos, unidades, reservas y seguimiento comercial. Pero no lo mezcla con obra. La gestión técnica y la gestión comercial se conectan a nivel empresa, no dentro del mismo flujo operativo.
Acá vive la lógica técnica, económica y de ejecución de la obra.
Acá vive la comercialización del desarrollo, sin contaminar la operación de obra.
No hace falta comparar contra otro software. El competidor real, hoy, es el caos operativo.
| Tarea | Con planillas y WhatsApp | Con Sillar |
|---|---|---|
| APU | Cálculos copiados, costos viejos y margen difícil de defender. | APU vivo con materiales, MO, CS y ART conectados al origen. |
| Presupuesto | Versiones mezcladas entre mail, PDF y carpeta compartida. | Una fuente de verdad para cliente, compras y seguimiento. |
| Seguimiento de obra | Llamados, mensajes y planillas separadas para saber en qué etapa estás. | Avance visible en el mismo sistema donde vive el presupuesto. |
| Compras | Pedidos desordenados y facturas que aparecen al cierre. | Compras organizadas por obra, proveedor y necesidad real. |
| Reportes | Armar una foto manual cada vez que alguien pide estado. | Dashboards listos para dueño, equipo y frente comercial. |
| Ventas de desarrollos | Leads, unidades y reservas mezclados en otro Excel o en un CRM que no refleja cómo opera tu empresa. | Circuito comercial separado para emprendimientos, sin mezclarlo con la gestión de obra. |
| Certificados | Recalcular avance desde cero para poder cobrar. | Certificación conectada con lo ejecutado y lo presupuestado. |
“Construir bien no es solo poner ladrillos. Es saber exactamente cuántos pusiste, cuánto costaron y cuántos te quedan.”
Si hoy manejás presupuestos, compras y obra con herramientas sueltas, esta es la forma de pasar a un solo sistema donde ves —desde el día uno— cuánto gastás, cuánto te queda y cuánto ganás.